Resiliencia Social i

Resiliencia Social I

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Hacía mucho tiempo que no escribía sobre un tema que, por una parte me apasiona y por otro me preocupa: La Seguridad 2.0

La nueva realidad 2.0 es sin duda el paradigma del cambio de este siglo. Vivimos momentos disruptivos en los que el entorno y las formas de interactuar con el han cambiado. El ciudadano/usuario tiene la oportunidad de ser protagonista de su entorno.

La información se nos presenta como el mayor activo representativo de la libertad y por ende la capacidad de manifestación global. Todos nos hemos convertido en prosumidores, esto es, producimos y consumimos información. Internet ya no se presenta como una opción. Es una realidad viva y la Web Social constituye una necesidad primaria y obligada.

Observamos que nuestro entorno se está transformando y nos empuja sin piedad hacia la era digital. La e-Administración, el e-Commerce, la prensa digital, los nuevos canales de búsqueda de empleo, etc. nos gritan a voces que si no nos adaptamos apenas existiremos.

Sin duda, uno de los sectores sociales más sensibles a este nuevo entorno son aquellas personas, físicas y jurídicas, que tienen la necesidad de interrelacionarse con grandes masas de usuarios. Empresas, partidos politicos, personajes públicos, etc. ya son conscientes de que la presencia digital es sinónimo de presencia real.

Los escenarios de batalla están cambiando. La velocidad con la que concurren dichos cambios es tal, que las empresas se enfrentan a peligros nuevos y por lo tanto desconocidos.

La Web Social y la incorporación obligada de las empresas a la misma descubren infinitas posibilidades pero tambíén nuevas amenazas. Entornos nuevos provocan la aparición de nuevas vulnerabilidades y definen nuevas estructuras críticas.

La Reputación de la Marca debe de formar parte de dichas estructuras, máxime en los nuevos entornos sociales. La capacidad de resiliencia social de las marcas en el momento actual es deficitaria y la solución no es tan sencilla como puede parecer.

Las relaciones verticales entre comunicador y comunicado ya no existen. Tradicionalmente, las empresas anunciaban sus productos y/o servicios y los consumidores escuchaban, los partidos políticos exponían sus bondades y los electores escuchaban.

A fecha de hoy, nadie tiene ninguna duda del cambio. Las estructuras de los procesos y canales de comunicación han cambiado. Los antiguos y conocidos escenarios de juego apenas tienen validez. El usuario decide lo que desea escuchar y a quien escuchar. Emite y comparte los mensajes que previamente selecciona, y no solo eso, incluso puede decidir cuando y como hacerlo.

Las empresas y personajes públicos se sitúan ahora en el nuevo escenario en un plano de igualdad con el consumidor de información, ya que este, tiene la posibilidad de generar nueva información en base a la recibida y compartirla en tiempo real con una potencia hasta ahora desconocida gracias a las redes sociales, foros, etc.

Se nos descubren infinitas nuevas posiblidades y por ende nuevos peligros y amenzas.

Escenarios. Seguridad IC

Hasta la fecha, las empresas establecen procedimientos de seguridad perimetral con evaluaciones continuas, pero es evidente (y los departamentos de seguridad son conscientes de ello), que hoy por hoy, no es suficiente.

La propia Ley PIC (Ley de Protección de Infraestructuras Críticas 8/2011, complementada por el Real Decreto 704/2011) establece una definición oficial de lo que, en España, debe ser considerado como infraestructura crítica:

Las infraestructuras estratégicas (es decir, aquellas que proporcionan servicios esenciales) cuyo funcionamiento es indispensable y no permite soluciones alternativas, por lo que su perturbación o destrucción tendría un grave impacto sobre los servicios esenciales”.

Si nos ceñimos a esta descripción, la reputación debería de considerarse como parte de las infraestructuras críticas ya que:

  • La reputacion de una marca propociona el servicio esencial más básico: la confianza.
  • La confianza es indispensable para una marca.
  • Las soluciones alternativas son complicadas o casi inexistentes si la reputación de una marca se afecta profundamente.
  • La perturbación o destrucción de la reputación puede destruir una marca.

 

 

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Autor

Consultor e-Commerce y estrategias Social Media

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